Hoy voy a hablar de literatura porque quiero rendir homenaje a Tomás Eloy Martínez, fallecido recientemente.

Martínez se quejaba de cierta falta de reconocimiento por parte de la crítica argentina, la cual muchas veces parecía haber leído sus libros con el hígado, o con los riñones, es decir con las simpatías o las antipatías personales. Justamente, Horacio González, director de la Biblioteca nacional, y también crítico literario, en ocasión de la muerte de nuestro escritor, confesó en Página 12 su desagrado ante prácticamente toda su obra, y el desacuerdo hacia todo lo que éste decía.   

Una cosa es cierta, en el exterior fue más reconocido  que en la Argentina.  No voy a detenerme en explicar las razones por las cuales esto fue posible, pero sí en reflexionar sobre el por qué de algunos rechazos.

Por qué he elegido como título la frase “¿quién de nosotros escribirá el Facundo”? Esta proviene del libro de Ricardo Piglia , Respiración artificial, una novela de 1980, donde se reflexiona sobre la literatura argentina. No soy la primera, ni seguramente la última en elegir esta frase, que dio mucho que hablar en su momento.

¿Por qué retrotraernos al siglo XIX cuando Sarmiento escribió su libro? Porque el Facundo pudo sobreponerse al paso del tiempo, convertirse en canónico y de ese modo, en pieza ineludible para comprender la genealogía de cómo nos hemos imaginado a la Argentina, y de cómo nos hemos peleado para imponer nuestra propia interpretación sobre ella.  Denostado por los nacionalistas del 30, y también por muchos del 70, Sarmiento dividió las aguas de la intelectualidad argentina, en aprobaciones y rechazos.  La frase “¿quien de nosotros escribirá el Facundo”?, no obstante, es fuerte porque legitima la importancia de la radiografía que realizó Sarmiento sobre la Argentina del siglo XIX, y la necesidad de hacer lo mismo con el siglo XX.

Sarmiento escribe su libro contra Rosas en 1845 mientras se encuentra en el exilio y es tentador proponer que algún integrante de los nuevos exiliados argentinos de la década del 70 pueda pensar la Argentina del siglo XX  y “desatar el nudo gordiano” que permita interpretar la realidad de nuestro pueblo. “¿Quien de nosotros escribirá el Facundo”?  entonces, es un desafío literario e intelectual para los escritores, profundiza las diferencias  dentro del campo intelectual argentino y pone de manifiesto las luchas y tensiones que se ejercitan dentro de él.

Para algunos, como el escritor Horacio Verbistky, ese nuevo  libro ya estaba escrito cuando Piglia propuso la frase, y es Operación masacre, de Rodolfo Walsh, cuando investiga la muerte de civiles peronistas en un basural de Buenos Aires.  Walsh habría puesto de manifiesto que una característica de la realidad argentina consiste en la imposibilidad de castigo aunque se encuentren los culpables, porque el responsable de cometer el delito es el mismo estado que debe velar por el bienestar de los ciudadanos.

¿Qué tiene que ver Martínez en esta cuestión?  El, también como Sarmiento, es un exiliado, y si bien no militó en agrupaciones políticas como Walsh a través de Montoneros, tuvo una activa participación como intelectual interpretando la realidad argentina mediante un recorrido que los nacionalistas reconocerían como liberal al incluir a Alberdi y Sarmiento.  No se dejó llevar por la corriente que legitimaba la violencia propia de la época, ni por la delegación del poder político en manos de algún líder, de allí que no    tuvo que revisar sus acciones y pensar: “en qué me equivoqué”, “qué errores cometimos”, como sucedió con muchos sobrevivientes de ese momento. Su obra clave para comprender  los últimos 50 años de la realidad argentina, y en especial los acontecimientos del 70, es La novela de Perón, cuya resolución estética a través de la parodia daría cuenta de lo que estaba sucediendo en el campo de lo real, donde nada era lo que parecía y donde la verdad se entremezclaba con la mentira. Su objetivo era construir el personaje de Perón “tal cual era” y “como nadie lo había visto, de modo tal que fuera una visión negativa la que prevaleciera, como la que Sarmiento nos impuso con Facundo.

Pensamos que su obra no envejecerá y que, por el contrario nos propondrá nuevas múltiples lecturas y el cruce con numerosos textos.  Martínez se había propuesto trascender su provincia y acceder al escenario nacional registrando experiencias colectivas que conmovieran a la sociedad.  Sin embargo, todavía hay muchos que no pueden leer a Martínez, como pasa con Sarmiento o con Borges, porque algo sucede con las vísceras.  Las cuestiones ideológicas en la Argentina son fuertes y el campo de lucha sigue abierto.

 

Cristina Bellini

Tafí del Valle. Tucumán, Marzo de 2010

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Liter-aria. Revista de escritura

María del Pilar Moreno Martínez es profesora en Letras, egresada de la UNT. Comparte su actividad como escritora de relatos y poemas con la producción de ensayos. Publicó en diversas Antologías . LA RAMA DORADA , POEMAS Y MUROS COMO PUENTES y DE RESTOS Y DE RETOS son TRES de sus libros publicados hasta ahora. Además creó y administra desde 2009 esta revista literaria en internet, LITER-ARIA, www.liter-aria.com.ar, que difunde escritura de jóvenes y adultos de nuestra provincia y del exterior. Fue Coordinadora de Talleres de Expresión y comparte su tarea escrituraria con la dirección teatral. Creó y coordina el grupo de arte EL CANDIL.