Ángeles Mastretta en Latinoamérica

Ángeles Mastretta (1949- ) novelista, poeta y periodista mexicana, nació en la ciudad de Puebla el 9 de octubre de 1949 en el Distrito Federal. Estudió periodismo en la facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM de donde recibió su título en Comunicaciones y posteriormente colaboró ocasionalmente en periódicos y revistas como Excélsior, Unomásuno, La Jornada y Proceso. El periódico vespertino Ovaciones, donde tenía una columna llamada “Del absurdo Cotidiano”. De Ovaciones, ella misma señala en NEXOS, en 1987, que”escribía de todo: de política, de mujeres, de niños, de lo que veía, de lo que sentía, de literatura, de cultura, de guerra y todos los días”.
Ángeles Mastretta es también miembro del Consejo Editorial de la revista NEXOS de la cual su esposo, el escritor Héctor Aguilar Camín, fue director, nuestra autora apareció por primera vez en 1982 en el consejo editorial de la revista feminista FEM en el número 24; también en el 25 en 1983 y después, de modo más constante, del número 29 en 1983, al 40 en 1985. En FEM publicó ensayos y un cuento y en la actualidad todavía aparece en el Consejo Editorial de la revista, aunque su participación no es ya activa.
Esta autora recibió el Premio Mazatlán 1985 por su primera novela Arráncame la vida, novela que ha sido publicada por dos casas editoras españolas y traducida al italiano, al inglés, al alemán, al francés y al holandés. En 1997 recibió el premio Rómulo Gallegos por Mal de amores (1996). Esta es la primera vez, en la historia del premio, que ha sido otorgado a una mujer. Anteriormente lo habían obtenido escritores como Fernando del Paso, Javier Marías, Carlos Fuentes y Mario Vargas LLosa, entre otros.
Emilia Sauri, una mujer sin fronteras
A través del siguiente trabajo, abordaré la obra literaria de Ángeles Mastretta Mal de Amores, obra que se destaca principalmente, por su pensamiento acerca de la igualdad de los sexos; es inevitable entonces la idea de que la escritora se presente en su obra como una mujer con una conciencia propia, que testimonia la verdad tal como la ve. No tiene la fácil pose del feminismo desarticulado y fanático como aseguran los críticos; pues escribe como mujer; pero con la particularidad de escribir para mujeres y hombres y de escribir de mujeres y de  hombres sin desprestigiar a ninguno de los dos.
La autora es un sujeto social que según su voluntad escribe en un contexto predeterminado. Su novela Mal de Amores se sitúa en el México convulsionado de principios del siglo XX, pero la revolución y la política de ese entonces, son apenas el escenario de fondo de las pasiones femeninas. Recordemos que Mastretta formó parte del movimiento feminista en México y fue desde ahí que su preocupación social empezó a hacerse más que explícita en sus obras literarias utilizando la escritura, como un vehículo que ayude a que la mujer en particular y la sociedad en general tomen conciencia de la opresión que sufre la mujer latinoamericana ante una sociedad patriarcal que no reconoce sus derechos.
Mal de Amores; obra en la cual realizaré mi abordaje, es el cuarto libro y segunda novela de Mastretta. La trama de esta historia es sencilla, si se la analiza desde el nivel de la historia, decimos que se trata del trayecto  de vida de una mujer enamorada de dos hombres motivo por el cual se ve obligada a llevar una doble existencia. A partir de este hecho, la autora subvierte completamente la concepción que se tiene de que esto solamente le sucede a los hombres; por ello evita mostrar en su novela el papel subordinado de la mujer, ya que insiste en no presentar la imagen patriarcal del hombre/dominante vs. la mujer/pasiva. La mujer  oprimida pasa a ser en este libro una mujer atrevida, belicosa y sobre todo, logra tener control de su destino.
Las instituciones sociales: la Familia en Mal de Amores

Sin discutir la tesis feminista, que Ángeles Mastretta hace más que evidente en su novela Mal de Amores he decidido analizar esta obra teniendo como punto de partida el contexto familiar en el que se mueve la protagonista, con el propósito de determinar el por qué Emilia Sauri es una mujer libre, capaz de enfrentarse a su mundo, a su sociedad y a su cultura propugnando ser ella misma tanto en las ideas revolucionarias del momento como así también en el amor.

Emilia crece en el seno de una familia “estable”, que se muestra unida y que tiene claro el mundo que le quiere dar. Un mundo en el cual los rencores no existan, en donde se predique la paz, la sinceridad y el amor en todas sus manifestaciones, es por ello que en el seno de esta  familia, Emilia se siente segura, confiada, capaz de cumplir sus sueños y metas y; de expresar sus sentimientos y emociones, demostrando un alto contenido de madurez e independencia. Como todos sabemos, la familia es la institución social más elemental, es el mecanismo de transmisión de la cultura de una generación a otra, del núcleo familiar deriva el comportamiento de los miembros familiares, se especifica “lo que se debe hacer” y “lo que no se debe hacer”, “lo que se debe ser” y “lo que no se tiene que ser”, es decir, el comportamiento social y moral de Emilia Sauri está fuertemente influenciado por la “personalidad de su familia”. El padre, madre y tía de Emilia se caracterizan por ser poco exigentes por presentarse ante ella como reacios a imponerle normas, reglas y limitaciones morales y sociales. Esto hace que Emilia sea un ser libre que se libera de prejuicios, estereotipos o esquemas sociales que subyugaban a la mujer de la época. Emilia consigue de esta manera su libertad, y es precisamente aquí donde cabe mi reflexión, sobre el término Libertad, término que me ayudará a comprender el comportamiento de la protagonista.

La libertad de Emilia Sauri en Mal de Amores

La Libertad ¿qué es? Ante este interrogante Guillermo Cabanellas dice al respecto se trata de la “facultad humana de dirigir el pensamiento o la conducta según los dictados de la propia razón y de la voluntad del individuo, sin determinismo superior ni sujeción a influencia del prójimo o del mundo exterior” (1).
Si entendemos a la libertad como el anhelo que mueve todas las acciones de hombres y mujeres que desean ser sus propios dueños y mover los hilos de su vida buscando ser felices, sin estar sujeto a acciones o decisiones de los demás, creo con total plenitud que Emilia Sauri es un ser libre; ya desde el momento anterior a su nacimiento, su padre Diego Sauri marcó la independencia de la niña por medio de su nombre “la llamarían Emilia para honrar a Rousseau” (2) y para que desarrolle ese espíritu liberal que no todas las mujeres de aquella época podían desarrollar.
Al hablar de la educación de la niña, Diego sugiere a Josefa:
“todo menos meter a la niña con las monjas. Ahí lo único que le enseñarían son rezos y lo que se trata es de formar una criatura que se entienda con las antinomias del mundo moderno…” (3).
Se observa de este modo que la familia de Emilia se preocupa porque ésta reciba una educación libre de condicionamientos sociales y morales que avasallen su libertad.
Insertos en este mundo moderno se llega a la consideración de que todo ser humano forma parte de dos mundos, “un mundo físico” en el cual todo individuo bucea y busca satisfacerse, disfrutar y gozar la vida, y “un mundo moral” que en el ser humano posmoderno no es tan relevante, pues vive el presente; el futuro y pasado pierden importancia ya que importa más rendir culto al cuerpo, y no a un Dios creador y dador de vida, esto se explica cuando Emilia habla de las dos religiones que forman parte de su vida y de la arbitrariedad que siente al tener que elegir una de ellas: cuando le pide algo a dos dioses encuentra que esto es absurdo, pues ni Quetzalcóatl ni la Virgen de los Remedios ayudan a que su amor regrese.
“La única que concede cosas es la vida…” (4)
le dice su padre, y ante esta respuesta Emilia ve opresión en ambos credos y surge en ella la necesidad de aceptar la responsabilidad personal de sus acciones, sin el respaldo ni el auxilio de la fe religiosa. Al desentenderse de los credos religiosos Emilia machaca la conducta arquetípica en mujeres educadas católicamente, destruyendo de esta manera “el modelo mariano”, constituido por virginidad/maternidad.

Otro de los aspectos interesantes a destacar en la obra como temática literaria es el motivo amoroso. Al amar a dos hombres totalmente diferentes y liberadores a la vez, Emilia  se siente tal cual es, se siente una mujer completa; es por ello, que se entrega a ambas pasiones predicando la libertad en todos los campos;  incluyendo el derecho a hacer lo que desea con su cuerpo. En este sentido me estoy refiriendo particularmente a la libertad sexual que hace que la protagonista goce de dos hombres sin importar lo que digan los demás; para ella todo está permitido su destino esta forjado por sus acciones: una actividad sexual libre y sin restricciones, un “amante” que entra y sale de su vida sin mayores dificultades; un compañero con el cual compartir los buenos y malos momentos que la vida le depara; una vocación que le permite ayudar a los demás y trabajar de lo que le gusta.

Todos sabemos que en el transcurso del tiempo los imaginarios sociales fueron construyendo prototipos de hombre y mujer  muy diferenciados: por un lado la mujer para formar pareja debe ser virgen y el varón es mejor que no lo sea;  la mujer debe prodigarse para el placer del varón, el varón penetra y goza del sexo, es decir el varón  pide y la mujer conciente. El varón domina con la mirada y la mujer baja la vista. La mujer es buena para administrar y el varón para mantener la casa; la mujer es susceptible y el varón intelectual. La mujer es fiel. La mujer casada infringe la ley con una sola infidelidad. El esposo solamente lo hace cuando convive con otra mujer… En este sentido, la autora muestra a través de los personajes de la obra que tanto hombre y mujer han llegado a la toma de conciencia y a la voluntad de actuar de manera consecuente, ambos están unidos por perspectivas y propósitos semejantes lo que los unifica solidariamente en la brega por una democracia real, que recaiga en la igualdad  de los sexos.
Bárbara Mujica señala que Mal de Amores, “también explora la relación entre los sexos, pero esta vez durante el México pre y postrevolucionario. Las mujeres protagonistas – Josefa y Milagros Veytia y Emilia Sauri- son mujeres extraordinariamente fuertes e independientes con la suerte de vivir rodeadas de hombres que las comprenden y las aceptan” (5).
Cada una de  las mujeres -en esta obra-, a su manera han encontrado un hombre que las sabe comprender y aceptar tal cual son: Josefa junto a Diego, Milagros junto al poeta Rivadeneira, Emilia junto a Daniel Cuenca y Antonio Zavalza. Todos estos hombres son incapaces de poner límites a sus mujeres, por ello éstas son independientes, trabajan participan en luchas sociales y políticas en un período  dictatorial y patriarcal en el cual la igualdad de oportunidades estaba vedada a las mujeres.

De esta manera Ángeles Mastretta a través de la protagonista echa por tierra el mito de que: “El dominio del hombre es la razón y el de la mujer, los sentimientos; que el “reino” femenino es el microcosmos doméstico, y el del hombre, el mundo…” (6)
Emilia desde su niñez prescindió de tutelas: las manipulaciones ajenas, las emociones sofocantes y las ataduras sociales no formaron parte de su vida, por ello es que ella  es  fiel a sus ideas, fiel a su vocación, fiel a lo (a los) que ama, fiel a sí misma, sólida, enérgica y resuelta a la hora de tomar decisiones. Entendida así la libertad significa la ausencia de ataduras sociales en el ser humano; y en este sentido se puede explicar el comportamiento de Emilia Sauri quien dice “no” al mundo exterior visto como opresor, “no” a los poderes patriarcales y finalmente dice “sí” a la felicidad de una vida plena de voluptuosidad, que no la culpabiliza de sus actos por ello se puede decir con total certeza que la libertad de Emilia Sauri es la libertad innata que todos los  seres humanos buscamos en el transcurso de nuestras vidas.

Para finalizar: el ser humano es inseparable de la cultura, esta cultura lo esta esperando personificada en la familia en los padres y otras personas de su entorno.
La familia se convierte de esta manera, y en esta obra, en el escenario que busca formar una convivencia sin discriminaciones, protagonizada por mujeres nuevas y nuevos hombres que rechacen la ideología patriarcal y se coloquen en el mismo bando. Recordemos que: “La ideología patriarcal condiciona negativamente a las mujeres. Les asigna un “nicho social” de menor valor, supuestamente determinado por la “naturaleza”, coloreado por la maternidad y ubicado en el territorio doméstico y sus adyacencias… Ser varón implica privilegios, entre otros  el  “derecho” de subordinar a las mujeres…” (7)
La autora propone tomar conciencia y luego actuar, por ello a través de su evidente actitud inconformista, introduce en la novela una instancia crítica entre la percepción y la aceptación de la realidad. Se trata de buscar un nuevo camino conducente a una sociedad menos injusta, menos nociva, más inclusora para la mujer; por ello desarmar la ideología patriarcal es lo que está en cuestión en esta obra, colocar un basamento democrático, equitativo, antidiscriminatorio y antiautoritario en las relaciones humanas, donde hombres y mujeres tengan los mismos derechos y obligaciones ante la sociedad.

NOTAS

1-Guillermo Carre Cabanellas, (1996) Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual.24ª.Ed. Buenos Aires. Editorial Heliasta. Vol V.
2- Ángeles Mastretta, Mal de Amores 3º edición. Editorial Emecé S.A. Buenos Aires- Argentina. Pág. 19
3- Ibidem Pág 62
4- Ibidem Pág.  68
5- Bárbara Mujica. “Women of Will in Love and War”. Américas 4 (1997): 36-43.
6- Ana María Ramb Pasión y coraje 5. Mujeres en lucha. Ediciones Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos CL. Buenos Aires, 2005 Págs. 5-6
7- Héctor Bonaparte, “Unidos o Dominados”: Mujeres y varones frente al sistema patriarcal. Homsapiens ediciones, Sarmiento 646 Rosario- Santa Fe- Argentina, 1997. Pág. 207
Bibliografía

André, María Claudia (editora) (2004) Antología de escritoras argentinas contemporáneas. Biblos, Buenos Aires

“Ángeles Mastretta.” Microsoft® Student 2009. Microsoft Corporation, 2008.

Araujo, Helena (1989). La Scherazada criolla. Ensayos sobre la escritura femenina contemporánea. Bogotá: Universidad nacional.

Carre Cabanellas, Guillermo (1996). Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual.24ª  Ed. Buenos Aires. Editorial Heliasta. Vol V.

Bonaparte,  Héctor (1997). Unidos o Dominados: Mujeres y varones frente al sistema patriarcal. Homosapiens, Santa Fe, Argentina.

Corbata, Jorgelina Feminismo y escritura femenina en Latinoamérica……………………

http//www.monografías.com/Familia: tipos y modos Enviado por José G. Saavedra

Mastretta, Ángeles. Mal de Amores 3º edición. Editorial Emecé S.A. Buenos Aires- Argentina

Mujica, Bárbara. “Women of Will in Love and War”. Américas 4 (1997): 36-43.

Pasión y coraje 5 (2005). Mujeres en lucha. Ana María Ramb. Ediciones Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos CL. Buenos Aires.

Valderrama Montes Carlos ¿Libertad o libertinaje?    ilovenihon@hotmail.com

http//la comunidad.elpais.com/usuarios anna romeu mateu/2008/6/24/ angeles- mastreta-mal- amores

Natalia Fernández, Colegio Universitario Vocacional Concepción, 2009.

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Liter-aria. Revista de escritura

María del Pilar Moreno Martínez es profesora en Letras, egresada de la UNT. Comparte su actividad como escritora de relatos y poemas con la producción de ensayos. Publicó en diversas Antologías . LA RAMA DORADA , POEMAS Y MUROS COMO PUENTES y DE RESTOS Y DE RETOS son TRES de sus libros publicados hasta ahora. Además creó y administra desde 2009 esta revista literaria en internet, LITER-ARIA, www.liter-aria.com.ar, que difunde escritura de jóvenes y adultos de nuestra provincia y del exterior. Fue Coordinadora de Talleres de Expresión y comparte su tarea escrituraria con la dirección teatral. Creó y coordina el grupo de arte EL CANDIL.