“…Así somos, y nada podrá redimirnos. Un continente concebido por las heces del mundo entero sin un instante de amor: hijos de  raptos, de violaciones, de tratos infames, de engaños, de enemigos con enemigos…”
Gabriel García Márquez

INTRODUCCIÓN

La presente comunicación pretende introducirse en una de las tantas miradas que se  proponen para abordar la novela de García Márquez: Cien Años de Soledad
Desde la crítica poseemos la capacidad de juzgar, de analizar y de interpretar los valores implícitos en una obra, develando algunas de las múltiples facetas de significación que intervienen en su formación textual.
Para que exista una literatura es necesario que se den ciertos canales de comunicación y diálogo que sólo puede establecer la crítica. En América Latina esos canales son precarios y están expuestos siempre a los terremotos culturales.
Desde esta postura se puede decir que una obra ocupa una posición en el contexto cultural definiendo el pensamiento del tiempo y de la realidad de una época.
De esta manera, trataré de acercarme a la interpretación de la obra a través de la Crítica Sociológica y en particular desde el Estructuralismo Genético de Lucièn Goldmann, para fijar alguna de  las variables que supone su lectura.

ALGUNAS APROXIMACIONES A LA CRÍTICA SOCIOLÓGICA

La literatura nace en una sociedad y se consume en ella.  El origen y la función social de la literatura están presentes en la teoría literaria de nuestra cultura desde sus orígenes.
Según René Wellek y A. Warren existen tres puntos de relación entre literatura y sociología:
1)    Sociología del escritor y de la profesión e institución literaria.
2)    Fondo social de las obras.
3)    Influencia real de la literatura y el público de la misma.
Hay índices muy tempranos de la función social de la literatura como los poetas en la educación griega como Sócrates, Platón y Aristóteles.
El escritor es consciente de las diversas maneras de hablar en la sociedad lo cual requiere una maestría en el manejo de los discursos que circulan por lo social. El crítico debe ser el que en una obra encuentre muestras de las distintas voces de la sociedad de una determinada época, para dar así un valor social a la literatura, registrando la multiplicidad de hablas lo cual se define como realidad polifónica.
Desde algún punto  podemos definir a la crítica sociológica como una disciplina que estudia de forma sistemática las relaciones entre la literatura y la sociedad.
Desde el marxismo se considerará el conjunto de observaciones que tomará la teoría como aparato conceptual específico.  Carlos Marx propone que la producción de las ideas y representaciones de la conciencia aparecen al principio directamente entrelazada con la actividad material y el comercio material de los hombres, como el lenguaje de la vida real; los hombres son los productores de sus representaciones, de sus ideas…, pero los hombres se hallan condicionados por un determinado desarrollo de sus fuerzas productoras y por el intercambio que a él corresponde, hasta llegar a sus formaciones más amplias.
El mayor exponente de la base marxista, será el húngaro G. Lukács el cual dice que el arte refleja directamente las relaciones entre los hombres dentro de un determinado modo de producción; que el arte no corresponde automáticamente al punto de vista de la clase sino la esencia de la realidad reflejada como proceso de desarrollo de esa realidad. Y que al ser  una superestructura, el arte acaba con la estructura que lo sustenta pero el reflejo puede dar las líneas generales para que la memoria colectiva de la sociedad se complazca en evocar el pasado propio.
Además propone que la literatura realista mide el proceso histórico-social y cómo lo capta y lo representa la literatura haciendo visibles en el comportamiento de los personajes las fuerzas y tendencias de la sociedad.
Esto último servirá de base para el Estructuralismo Genético que tomará como arma política a la literatura en la lucha de imponer un determinado modelo social que  a través de la propuesta de Lucièn Goldmann  plantea unir el estructuralismo con la crítica sociológica.
Sus principios consisten en considerar a la Visión del mundo y realiza una homología estructural: los verdaderos sujetos de la creación cultural son los grupos sociales, dando lugar a la homología entre la ideología del grupo y el pensamiento de la obra. Considera al concepto “visión del mundo” como el conjunto coherente  de problemas y respuestas que se expresan en el plano literario por la creación a través de las palabras, de un universo de seres y cosas. El papel del escritor consiste en llevar esta visión al máximo de conciencia, y darle en el plano de la imaginación una representación estructurada (1)

SOCIOLOGÍA Y LITERATURA en Cien Años de Soledad

Por la íntima relación que hay entre la literatura y la sociología es que gran parte de la literatura se fabrique con base en la ideología de cada país, con sus logros y sus problemas sociales, el cual es un verdadero determinante para muchas de las obras de los autores y pensadores.
La obra literaria hace universal las temáticas, sobre todo la obra literaria latinoamericana, porque como Macondo de Cien años de Soledad,podría haber en cualquier lugar.
Según Raymond Williamns la literatura es una estructuración formal de los significados y de los valores de una sociedad que usa como medio de expresión una práctica social, la lengua.
La sociología es una forma de ver ciertos aspectos de la sociedad y un modo de comprender las convenciones fundamentales de lo que llamamos sociedad (2)
La ideología, según Gabriel Cohn, es un conjunto de esquemas de interpretación que operan en un segundo plano en los procesos de comunicación, imponiendo formas de percepción y de concepción del mundo que son relevantes para la distribución de poder y prestigio en una sociedad. Además es un pensamiento totalmente condicionado (3)
A partir de estas definiciones se puede encontrar la relación de que la literatura y su lengua tienen como objetivo una comprensión interpretativa de la acción social, de igual modo lo hará la sociología y la ideología como visiones del mundo.
La belleza de los paisajes, la historia de Colombia, que es un país relativamente nuevo y sus problemas son comunes a los países latinoamericanos; un país en desarrollo donde existe una pluralidad de razas; diferentes clases sociales como producto de la supremacía de los criollos  blancos-mestizos sobre los nativos americanos, esclavizados africanos y mestizos del tiempo de la colonia.
De este modo los vestigios históricos-sociales se evidencian en la literatura latinoamericana y sobre todo en Cien años de soledad de Gabriel García Márquez.
Este trabajo, partiendo de este principio y recurriendo a los conceptos explicitados por Lucien Goldmann tratará de demostrar que existe una homología entre las estructuras del texto y las estructuras mentales que constituyen la visión del mundo del escritor latinoamericano.

EL ESTRUCTURALISMO GENÉTICO EN CIEN AÑOS DE SOLEDAD: CONTRASTACIÓN

El escritor es miembro de una sociedad y utiliza la literatura para representar la realidad social; por ello toda obra es social, así que se pasa de la singularidad del autor a la pluralidad de los lectores.
Goldmann parte del concepto de estructura, tomando ésta como génesis ya que es un sistema de transformación que implica leyes y que se enriquece por las transformaciones que se autorregulan. Propone que el conocimiento de la vida, histórico y social, es una toma de conciencia del sujeto de la comunidad humana (4)
Si tomamos las leyes que propone este estructuralismo se dirá que el determinismo económico es la organización de la sociedad que depende de las relaciones del hombre con la producción material.
Las variables expuestas pueden observarse en la novela de García Márquez donde destaca la organización de 1886 y la creación de la constitución por el presidente Núñez que definía una república federalista, abolición de la esclavitud, sufragio y voto popular directo para congresistas, gobernadores y magistrados, libertad administrativa y religiosa. Cito:
“…el corregidor (…) dicen es una autoridad que mandó el gobierno…” (pág. 56)
“…las elecciones fueron el hilo que le permitió encontrarse de nuevo con la madeja de la subversión…” (pág. 92-93)
“…los liberales (…) eran masones (…) partidarios de ahorcar a los curas y de implantar el matrimonio civil y el divorcio (…) y despedazar al país en un sistema federal que despojara de poder a la autoridad suprema…” (pág. 90) (5)

Éste último desde un tono irónico, porque como ya se sabe fue criado el autor por su abuelo materno Nicolás Márquez el cual era liberal que participó en la Guerra de los mil días.

Otras de las sugerencias que hace Goldmann es la de la función histórica de las clases sociales y las escalas de valores específicas, ya que cada una tiende a un ideal diferente de organización social. Asociando la clase social a una visión del mundo.
Comprobamos que en la novela el escritor muestra su visión del mundo sobre aquella comunidad de 1904 con la construcción de vías férreas que surgió con la exportación del banano; y la 1928 con sus huelgas obreras y la masacre de las bananeras que se dieron en la Estación de la Ciénaga. Cito:
“…el inocente tren amarillo que tantas incertidumbres y evidencias, y tantos halagos y desventuras (…) había de llevar a Macondo…” (pág.196)
“…la inconformidad de los trabajadores se fundaba (…) en la insalubridad de las viviendas, el engaño de los servicios médicos (…) no se pagaba con dinero efectivo, con vales…” (pág. 261)
De esta forma se puede decir que el auge traído por la compañía bananera delata la explotación inhumana y la represión causada en el pueblo y confabularse para difundir una idea oficial de la historia.
Si, además, tomamos la noción de conciencia posible y conciencia real construidas por Goldmann y para quien “ la conciencia real es el conjunto de conciencias individuales y la conciencia posible de un grupo expresa posibilidades en el plano del pensamiento y la acción en una estructura social dada” se  explica que una obra literaria no es simple reflejo de una conciencia colectiva real y dada sino que es el resultado de las tendencias propias de la conciencia de tal o cual grupo, concebida como realidad dinámica.
Un ejemplo de ello es la obra del colombiano, quien mediante una recreación mítica de aquel mundo real de Latinoamérica y Colombia es  transformado en su conciencia posible, llamando la atención del lector, el cual debe tener una cierta noción de la historia colombiana para poder comprenderlo. Cito:
“…Sabía  que hacia el oriente estaba la sierra impenetrable, y al otro lado de la sierra la antigua ciudad de Rioacha (…) al sur, estaban los pantanos (…)y el vasto universo de la Ciénaga Grande (…) se confundía al occidente con una extensión acuática sin horizonte…”  (pág. 16-17)
“…la única posibilidad de contacto con la civilización era la ruta del norte…” (pág. 17)

Se encuentra así equivalencias entre el texto ficcional y la geografía colombiana. Observándose cómo transforma Aracataca de 1875-80, en la cual existía una carencia de comercio entre los estados y su agricultura en decadencia, además de una exportación lenta de recursos, en Macondo.

Para ir cerrando nuestra hipótesis, se hará referencia a la homología entre la estructura de la novela y la estructura social que nos dicta el mentado estructuralista. El mismo propone puntualizar las estructuras mentales en que se encuadran tanto el comportamiento del grupo como el mundo ficticio creado por un individuo a él perteneciente.
Será en esta novela donde encontraremos la respuesta a cada una de las estructuras sociales que se dieron en las distintas épocas que narra la historia:
a) Un primer momento relacionado con las gestas de la independencia, la organización política y social, tensión entre federalistas y centralistas, los primeros estadounidenses y los segundos franceses. Además de la ya mencionada constitución. Cito:
“… durante la segunda guerra civil, el coronel…” (pág. 28)
b) Un segundo momento entre 1880 y 1930, con la inmigración de los árabes, que tendrán una gran influencia económica, con la construcción de las vías y fábricas bananeras en 1906 y con la huelga bananera de 1928. Cito:

“…se habían visto las cuadrillas que tendieron los durmientes y rieles…” (pág. 196)
“…había pasado más de un año desde la visita de Mr. Herbert (…) los gringos pensaban sembrar bananos…” (pág. 202)
“…José Arcadio Segundo estaba incitando a la huelga a los trabajadores de la compañía bananera y tomó el partido de los trabajadores…” (pág. 258)
“…habían trasladado los puestos de fritangas y las tiendas de bebidas de la Calle de los Turcos…” (pág. 264)

c) Un tercer momento a mediados del siglo XX se da en Colombia, y en toda Latinoamérica, una gran intensidad académica y gran desarrollo periodístico. Cito:
“…le había prometido mandarla a terminar sus estudios en Bruselas, de acuerdo con una costumbre establecida en los tiempos de la compañía bananera…” (pág. 302)
“…cuatro meses después cuando llegó José Arcadio (…) llevaba un traje de tafetán lustroso, una camisa de cuello redondo y duro (…) después de tantos años de ausencia…” (pág. 317)
“…el pueblo había llegado a tales extremos de inactividad, que cuando Gabriel ganó el concurso y se fue a París (…) con loso obras completas de Rabelai…” (pág. 349)

CONCLUSIONES

La relación de la historia con la literatura se da por las producciones artísticas respondiendo a una estructura y una realidad, puesto que éstas son manifestaciones de ideologías no del escritor, ya que éste es sólo un instrumento para representar a un colectivo, y sus obras son las pautas que dan la visión del mundo. Por ende el socio-crítico pretende reconstruir esa visión del mundo dada en las obras literarias para dar cuenta de las mentalidades de grupos sociales, que carecieron de voz en su época.
Desde la invención artística se desarrolla el discurso para encontrar en las obras la evolución de una sociedad y su destino histórico, que persisten en el imaginario de los seres humanos. Cito:
“…la versión oficia, mil veces repetida y machacada en todo el país por cuanto medio de divulgación encontró el gobierno a su alcance, terminó por imponerse: no hubo muertos, los trabajadores satisfechos habían vuelto con sus familias, y la compañía bananera suspendía actividades mientras llovía…” (pág. 269)
“…-¡Ah! (…) entonces usted tampoco cree (…) que el coronel Aureliano Buendía hizo treinta y dos guerras civiles y las perdió todas (…) que el ejército acorraló y ametralló a tres mil trabajadores, y que se llevaron los cadáveres para echarlos al mar en un tren de doscientos vagones…” (pág. 354)

A partir de estas comprobaciones se logra admitir que existe una homología entre las estructuras del texto y las estructuras mentales, las cuales constituyen la visión del mundo de Gabriel García Márquez.
Un buen número de significativas voces críticas han orientado la lectura  de la novela y no pocas de esas voces han perpetuado estigmas y prejuicios, resultando como comprensión de las complejidades de todo tipo de América Latina y del alcance crítico de esta novela.
Toda la literatura, toda la historia latinoamericana, inclusive las reglas por las que éstas se combinan y conjugan, y su relación mimética con los discursos hegemónicos del momento en que surge dicha obra, se encuentran plasmadas en Cien años de Soledad.
Los vestigios históricos-sociales se evidencian en las obras literarias y  gran parte de la literatura se fabrica teniendo como base la ideología de cada país; ésto como determinante para muchas obras. Y como dice Milan Kundera:

“…la vida del escritor no estaba destinada a ser distinguida, a ser pública. El escritor derriba la casa de su vida para, con las piedras, construir la casa de su obra…” (6)

Como una opinión personal y valorativa es posible afirmar que cada lectura diferente que se hace de esta obra es una escritura de la misma y este ensayo fue mi versión de Cien años de Soledad, como también puede ser de cada alumno que lo reinterprete desde una construcción lectora.

NOTAS:

1)                          : Teoría de la Literatura
2) Cevasco, Alicia: Sociología de al Literatura
3) Cohn, Gabriel: Idelogía
4) Bellomo, Dora: Crítica sociológica
5) García Márquez, Gabriel: CIEN AÑOS DE SOLEDAD 1981
(Ésta y todas las citas pertenecen a la mencionada Edición)
6) Kundera, Milan

BIBLIOGRAFÍA:

1)    ALTAMIRANO, Carlos: Términos Críticos de Sociología de la Cultura. Paidós. Bs. As. 2002.
2)    BELLOMO, Dora A.: Manual de Crítica Literaria. Paidós. Barcelona.1994.
3) CEDAMIL, Goic y otros: La Novela Hispanoamericana: descubrimiento e invención de América. Universidad de Valparaiso. Chile. 1973
4) DORFMAN, Ariel: Imaginación y violencia en Améria.  Anagrama. Barcelona. 1972
5) GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel: Cien años de Soledad. Sudamericana. Bs. As. 1981.
6) GOMEZ REDONDO, Fernando: La crÍtica literaria del S. XX. Edaf. Madrid. 1996
7) RODRIGUEZ MONEGAL, Emir: Narradores de esta época. Alfa. Bs. As. 1976

Aída Lanoël. Colegio Universitario Vocacional Concepción, Tucumán, Argentina, 2009.

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Liter-aria. Revista de escritura

María del Pilar Moreno Martínez es profesora en Letras, egresada de la UNT. Comparte su actividad como escritora de relatos y poemas con la producción de ensayos. Publicó en diversas Antologías . LA RAMA DORADA , POEMAS Y MUROS COMO PUENTES y DE RESTOS Y DE RETOS son TRES de sus libros publicados hasta ahora. Además creó y administra desde 2009 esta revista literaria en internet, LITER-ARIA, www.liter-aria.com.ar, que difunde escritura de jóvenes y adultos de nuestra provincia y del exterior. Fue Coordinadora de Talleres de Expresión y comparte su tarea escrituraria con la dirección teatral. Creó y coordina el grupo de arte EL CANDIL.