La verdad, cuando es tan cruda, suele no creerse, y se piensa que es ficción. Pero la ficción es siempre derrotada por la realidad.

Estaba sentado en un banco del parque de los héroes en Bayamo (Cuba) una mañana en que el sol invitaba a descubrir la ciudad. Leía, en un libro del escritor cubano Calvert Casey, un cuento titulado El amorcito, donde un hombre joven se encontraba sentado en un banco de un parque, también leyendo un libro, cuando de pronto una sombra se le plantó delante, y al alzar la vista descubrió a la muchacha que no esperaba encontrar en ese sitio tan acogedor.
Precisamente en ese instante del cuento yo sentí la misma sombra frente a mí, y cuando alcé la vista vi a una muchacha de la que me estaba enamorando, pero que no pensé tampoco encontrarla así, casualmente, en ese parque, a esa hora, y menos leyendo en la ficción lo que me estaba sucediendo en la realidad.
–¡Hola! -me dijo y sonrió. Y cerré el libro.
La acompañé hasta su casa, cerca del parque, mirándola en todo su esplendor, con su uniforme del pre-universitario, su andar apresurado, y tan normal como si no se hubiera sorprendido de encontrarme en ese parque. Antes de despedirnos en la puerta de su casa, con la promesa de un encuentro más amplio esa noche, ella sacó un libro de su bolso, y me dijo:
–Mira lo que estoy leyendo.
Abrí mucho los ojos dudando de lo que veía, porque Marisa (así la llamaba) tenía en sus manos el mismo libro de Calvert Casey que yo estaba leyendo, y para rematar lo casual que ya era casi milagroso, me dijo:
–Lo que más me gusta es un cuento titulado El amorcito… ¿lo has leído?
Entonces se fijó en mi libro y descubrió que era el mismo. Sólo dijo ¡ah!, sin palabras ni asombro.
Pero la vida es a veces implacable: al poco tiempo Marisa murió por una encefalomielitis equina que se la llevó en apenas unos días. En todo Bayamo la noticia causó tan gran dolor que una enorme cantidad de personas acudió a su sepelio. Me enteré por un amigo de los dos que me lo dijo en plena calle Trocha, en Santiago, cuando me encontraba disfrutando de una noche de carnaval, añorando a Marisa que estaba sumida en los mecanismos absorbentes de exámenes de ingreso a la Universidad, en su ciudad. A partir de ese momento todo fue dolor: un dolor que se metió muy adentro de mí, y que me acompañaría todos los días de mi vida…

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Liter-aria. Revista de escritura

María del Pilar Moreno Martínez es profesora en Letras, egresada de la UNT. Comparte su actividad como escritora de relatos y poemas con la producción de ensayos. Publicó en diversas Antologías . LA RAMA DORADA , POEMAS Y MUROS COMO PUENTES y DE RESTOS Y DE RETOS son TRES de sus libros publicados hasta ahora. Además creó y administra desde 2009 esta revista literaria en internet, LITER-ARIA, www.liter-aria.com.ar, que difunde escritura de jóvenes y adultos de nuestra provincia y del exterior. Fue Coordinadora de Talleres de Expresión y comparte su tarea escrituraria con la dirección teatral. Creó y coordina el grupo de arte EL CANDIL.