Decidió esperar que volviese algún día como en un cuento de príncipes que salían al rescate de sus doncellas. Sin enojo, sin lágrimas, sin más… sumergida en un sueño profundo y ese beso que despierta adormecida aún, con la pesadez del transcurso del tiempo. Mientras tanto dormir, y soñar…
Así decidió escribir esta historia para que algún día quizás la lea su príncipe encantado hacedor de sueños. Y aunque el tiempo pasó, todavía cuando lo invoca   se enferma  de amor sin diagnósticos certeros. Cada síntoma travieso le indica que no hay cura-amor; no hay remedio; sólo él sabe sanar el deseo…y esa mágica poción es para el último aliento.
En el cuento es tan vívido ese último encuentro recorriendo con las yemas de sus dedos sus labios, sus párpados caídos,  cada recodo de su rostro surcado en su memoria. Rozando suavemente para no  dañar ese recuerdo y luego apoyando mis labios en los suyos, en  sus mejillas,   en su piel, en su cuello con el corazón latiendo,  en esos lugares tan profundos   tan mágicos y de ensueños. Sobre sus hombros: se pierde, se embriaga, se nutre, se olvida. No hay palabras sólo silencios que impiden definir el amor sin tiempo. De memoria recorriendo el amor pues; ya no hay cuerpo! Y lo ama  sin consuelo como un niño que perdió su juego. El desgarro de parir sin vida. Besando sus labios delicadamente como si fueran un cristal a punto de quebrarse, apenas el contacto,  respirando como mariposa en su último aliento. Los sentidos, ¡qué bendición los sentidos!, la vista,  el olfato, el gusto, el oído y el tacto. Su registro en cada uno hacen parirlo de nuevo a capricho y voluntad de su cuento. Y resguardan hasta el fin de sus días esa huella indeleble de acero que ni aún la muerte puede borrar – si hubiera un Edén sin tiempo.
Qué más da; ella lo ama  y el tiempo no tiene tiempos en la eternidad del último encuentro. Recorriendo lo que es suyo lo guardó en el cofre de  recuerdos y de la mejor manera: perfecto,  sin defectos. Hoy, mañana…cuando quiera, lo evoca a capricho porque lo lleva adentro y lo grita en silencio aunque él no lo escuche y aunque quede  sin voz al hacerlo.

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Liter-aria. Revista de escritura

María del Pilar Moreno Martínez es profesora en Letras, egresada de la UNT. Comparte su actividad como escritora de relatos y poemas con la producción de ensayos. Publicó en diversas Antologías . LA RAMA DORADA , POEMAS Y MUROS COMO PUENTES y DE RESTOS Y DE RETOS son TRES de sus libros publicados hasta ahora. Además creó y administra desde 2009 esta revista literaria en internet, LITER-ARIA, www.liter-aria.com.ar, que difunde escritura de jóvenes y adultos de nuestra provincia y del exterior. Fue Coordinadora de Talleres de Expresión y comparte su tarea escrituraria con la dirección teatral. Creó y coordina el grupo de arte EL CANDIL.