Era la mas linda de todas las mujeres,   que  todavía, no vestían de negro, ( El Oráculo,  había decretado : “ Toda mujer al cumplir los cincuenta años, debe enlutarse por respeto a sus muertos “ ) En ella un celoso pelo negro,  quería  opacar esa  sonrisa que iluminaba su cara, como un sol exagerado Ella caminaba, corría, reía y ganaba, era la ídola del pueblo, que la aclamaba y amaba, pero también despertaba mucha envidia,  sobre todo en el círculo de los  sacerdotes del Oráculo, agoreros de males no sucedidos, por lo que el pueblo les quitó el saludo.

Estos  oxidados  pesimistas, decidieron  hacer cumplir las profecías, equivocadas o no, del Oráculo alérgico. Este presagiaba cegado por la envidia y la sinusitis, el devenir primermundista de desmitificar todo lo que el pueblo idealizaba. Cuando le contaron que la campeona no se puso luto. El Oráculo, pensó, suspiró y  después de un sonoro  y mocoso estornudo, dijo:

LO  QUE MÁS JODE ES LA HUMEDAD,  TODOS ESTORNUDARON. LAS COSAS VAN A CAMBIAR. UNO DE LO MAS VIEJO SACERDOTE SE ATREVIÓ A DECIR, CASI MURMURANDO: LAS COSAS NO CAMBIAN.  LO QUE LLEVÓ AL ORÁCULO A UN MAYOR Y ENOJADO ESTORNUDO QUE HIZO CALLAR A TODOS. LOGRADO EL SILENCIO.  DIJO, DESPUÉS DE UN MOMENTO  DE SUSPENSO. : “AQUÍ VA HABER  QUILOMBO, LA TRISTEZA HARÁ ESTRAGOS Y NO PODRÁN DETENERLA “. NADIE DEBE  DESOBEDECER LAS LEYES DEL ORÁCULO. LOS QUE CREEN EN MI,  ESTORNUDEN. EL CORO DE ESTORNUDOS FUE ATRONADOR.

Mientras, nuestra amiga festejaba sin límites, y sin luto sus cincuenta años, sus piernas y el pueblo,  en lo que dura un estornudo o muchos, comenzaron a entristecerse. Al despertar quiso levantarse y se cayó,  tirada en el piso se arrastró  hasta la cama como un ciempiés sin pies.  Nunca supo quién la ayudó.  Urgencia: médicos, estudios,  ambulancias, paramédicos,  paya-médicos, sirenas, La puesta en escena de la salud, fue la única carrera que no ganó. Se despertó, Tirada en un pasillo de camillas y quejidos, sus piernas empezaron a llorar. No supieron diagnosticarla. La tristeza comenzaba  su inexorable camino sin retorno. Día a día  entristecían partes de su cuerpo y  del pueblo, no se  podía hacer nada.  Ante esta situación, los viejos devotos de sinceras alegrías,  vaticinaban que si la tristeza llegaba a los sueños, las cosas se complicarían

Preocupados los familiares, amigos,  allegados y tristes sin motivos,  decidieron visitar al curador de cuerpos tristes. Un viejito que vivía detrás de la noche,  donde el amanecer era pantanoso. Llegar ahí no era fácil, había que cruzar la lujana, la lugana y  la laguna  Abril- Mayo, que en una orilla  era abril y en la otra mayo. Con buen criterio nuestros amigos fueron en junio. Pero al llegar tenían que  optar por uno de los dos únicos meses que en esos lares había. Eligieron con buen criterio Mayo, por el primero, los dejaron seguir.

Al llegar a la casa indicada, entre los cantos de la noche, apareció el: CURADOR DE TRISTEZAS, quien los recibió, con una triste alegría,  y haciéndolos pasar les dijo: “Entren  afuera que ya los atiendo”. Nuestros amigos no sabían que hacer, por lo que entraron y salieron al patio, por la puerta de atrás, fue una buena elección. (Pasaron la primera prueba). Cuando llegó el CURADOR  les dijo: La foto,  la foto, Al verla no pudo disimular un gesto de temor. Estamos, dijo, ante un caso muy complejo, acercó su oído a la foto.  Pensó, suspiró y dijo: Llévenme con ella. Hay que curar dos males y es muy urgente. Entró a su cueva secreta y salió con plantas desconocidas. Mientras regresaban, las estrellas comenzaron a cantar, “NO ME MIRÉS MAS “,  el único que la conocía era  el curador, que con una melodiosa y afinada voz cantaba con las estrellas: “…
NO ME MIRES, PERO SI ME MIRAS. MIRAME A LOS OJOS  QUE ALLÍ TE VERÁS…” Cuando terminó de cantar dijo: Tiempo  de pentecostés. Tiempo de deudas olvidadas, de disculpas aceptadas, de amores  correspondidos y sanaciones difíciles. Tiempo de nosotros. Los creadores.

El curador cantó hasta el amanecer. Decía que  cantando el sol sale más rápido,  porque quiere tener el mismo privilegio que la luna, a la que todos le cantan. Es un astro muy celoso, dijo, y risueñó con lágrimas. A medida que avanzaban los cantos, avanzaba el sol,  dorando y macerando todo.

A lo lejos, el cortejo sanador divisó las primeras existencias de ese pueblo tan poco conocido que se llamaba: “AURORA”. Nadie supo si era por la primera mujer que nació,  o por una vieja leyenda  :  que en Pascua y  Navidad, a una hora que solo el Oráculo conocía se materializaba el Aura de los habitantes, Sonaban efusivas trompetas, Y El Corifeo anunciaba : “ Aura ahora , Aura ahora “ ( De ahí el nombre ) . El Pueblo desfilaba con sus almas desnudas, frente a un jurado, que elegía  a mejor y la premiaba con un viaje de ida y vuelta “Al Más Allá “.

A medida que avanzaban, la gente se sumaba y se armó una comitiva tan poblada que no se divisaban las caras de los últimos. Al llegar, la plaza era un gentío impresionante. Todos,  esperaban al salvador, porque la tristeza se había apoderado del pueblo, hasta los chicos dejaron de jugar. Al verlos así, el Sanador pidió que lo lleven con la campeona. Lo alzaron en andas y lo depositaron en la puerta que lo esperaba.

Con el pueblo atrás, buscó la habitación de la enfermita y entró. Los curiosos fisgonearon por la  cerradura y vieron que el maestro estampó su cara en las rodillas que lloraban desconsoladas, las abrazó y empezó a llorar con ellas. Mientras secaba las lágrimas con un paño azul, hablaba un idioma desconocido. Exhausto de lágrimas, se incorporó, le dejó una raíz de mandrágora, regada con rocío y miel.

Salió y dijo: llévenme al  oráculo. Al llegar estaban todos los sacerdotes esperándolo. Lo saludaron con mucho respeto, inclinando ligeramente la cabeza, a lo que el Sanador dijo: ahora pueden estornudar. Largaron  sus estornudos contenidos y se tranquilizaron. En el silencio, apareció el  Corifeo y se dirigió al curador, se miraron con una mezcla de cariño y respeto. Disimularon un fuerte abrazo y entraron al gabinete secreto, donde se trataban cuestiones, que muy pocos vivientes conocían. Sellaron el gabinete  y empezaron a hablar un idioma que Solo Borges y los espejos conocían.  Mientras,  el tiempo hacía lo único que sabe hacer,  pasar y repasar. Después de mucho encierro y murmullos, se escuchó un duelo de estornudos. Más que duelo era un dueto, de repente un silencio asustador, se abrió el Oráculo y salieron los maestros felices abrazados,  hablando de los juguetes y enfermedades que tuvieron en sus infancias, el curador se jactaba de haber tenido la culebrilla a los diez años con lo que ganaba la contienda.
Expectante el pueblo, comenzó a inquietarse y  a gritar llorando: “NO nos une el canto,  nos une el llanto…etc.”.  El sacerdote mayor se adelantó para hablar, cuando vieron  pasar  corriendo a la campeona. Se secaron las lágrimas y empezaron a reír, y no podían parar de reír. Como verán, están  curados.  Es el arreglo que logré con mi hermano (murmullos). Yo les curé la tristeza y él me curó la alegría, es decir,  la alergía, (acentuaba y sonaban iguales) quiero decir alergia, es que tienen las mismas letras y me confundí. El pueblo empezó a corear: “JA JA  JA…CON ALEGRÍA, CURAMOS LA ALERGÍA, CON ALEGRIA CURAMOS LA ALERGÍA….”. El Curador los hizo callar y dijo. : Basta, basta.  “Ni vencedores ni vencidos “. No más pueblos tristes,  ni estornudos innecesarios. En adelante, Haremos de “AURORA”, la capital universal de la alegría.

Comenzó a cantar: “Omnia Sol Temperat “. Y miles de golondrinas salieron del Oráculo y se asentaron en los hombros de la gente, mientras  le dictaban la letra y todos cantaron en latín sin conocer ese idioma. Cuando terminó  la canción, las golondrinas hileradas viajaron al sol, después de despertar a los hombres de su ensoñación mística.

El Curador, después del canto a modo de despedida dijo: No más tristezas, ni alergias, ni lutos. Volveremos a ver El Aura.

El Oráculo será una Enloquecida Murga Goliardesca. Que se llamará: “El Estornudo “.

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Liter-aria. Revista de escritura

María del Pilar Moreno Martínez es profesora en Letras, egresada de la UNT. Comparte su actividad como escritora de relatos y poemas con la producción de ensayos. Publicó en diversas Antologías . LA RAMA DORADA , POEMAS Y MUROS COMO PUENTES y DE RESTOS Y DE RETOS son TRES de sus libros publicados hasta ahora. Además creó y administra desde 2009 esta revista literaria en internet, LITER-ARIA, www.liter-aria.com.ar, que difunde escritura de jóvenes y adultos de nuestra provincia y del exterior. Fue Coordinadora de Talleres de Expresión y comparte su tarea escrituraria con la dirección teatral. Creó y coordina el grupo de arte EL CANDIL.